Allá en el lejano año 1999, cuando aún teníamos torres gemelas, Sidney iba a ser sede de los juegos olímpicos y no había más que 250 Pokémon, las chicas de CLAMP (12 chicas japonesas que dibujan manga) decidieron hacer una jugada interesante, con cartas, un bastón y una flor de cerezo… al menos para anime, ya que su manga había sido publicado 3 años antes.

El Clow.

Con un opening bastante dulce, rayando en lo cursi, vemos el rostro de una persona y un libro con un león en la portada, acto seguido aparece la Torre de Tokyo, frente a ella alguien vestido de rosa, a su alrededor caen ¿cartas? y a su lado, un ratón alado… Suena el despertador y vemos a una niña sobresaltarse, nuestra protagonista se presenta como Sakura (Sakura significa flor de cerezo) Kinomoto, una niña de 10 años, baja corriendo a la cocina donde encontramos a su padre y a su hermano. Tras devorar su desayuno, se pone sus patines, y patina tras su hermano. En el camino a la escuela nos presenta a su interés amoroso Yukito (quien es amigo de su hermano) y al llegar a su primaria nos presenta a su amiga Tomoyo Daidoji (una chica que ama tomar fotos y grabar videos de Sakura), a lo largo del día nos enteramos que Sakura es particularmente buena en educación física (casual que a sus 10 años puede hacer backflips como si nada).

Al regresar a casa, Sakura escucha un ruido extraño que proviene de la biblioteca de su padre, por lo que decide investigar (¡y que bueno que lo hace!), descubriendo que los ruidos provienen de un libro que se llama El Clow y en la portada tiene…así es ese león. Lo abre y en su interior hay una carta, al leer el nombre “viento” de la carta, una ráfaga azota la biblioteca y salen disparadas en todas direcciones el resto de las cartas, como si no fuera suficiente el libro comienza a brillar, y el pequeño ratón alado sale de la carátula. Él nos informa que su nombre es Keroberos (se pronunica Kerberos) y que es el guardián de las mismas, al enterarse que las cartas se fugaron pide la ayuda de Sakura para recuperarlas, informándole que solo una persona con poderes mágicos pudo haber abierto el libro, tras regalarle una llave mágica, nace “Sakura Card Captor”.

Casi todo el elenco de la serie.

Puede sonar como una serie para niños, y en efecto ese era el objetivo de las mangakas, pero dista mucho de serlo, cada personaje tiene su propia personalidad, y aunque algunos personajes realicen intervenciones breves, se sienten muy humanos y Sakura…¡es simplemente increíble! Es una chica alegre, humilde, llena de inseguridades, a las que va enfrentándose a medida que la serie avanza, incluso con su pureza es capaz de hacer que un rival se convierta en un amigo, con fe, amor y esperanza al final logra lo que sea.

El arte no defrauda, cada dibujo de esta serie es asombroso, es de las pocas que hemos visto donde la protagonista y sus amigos cambian de atuendo hasta 3 veces por capítulo, llegando a justificar los trajes de batalla de Sakura (porque los tiene) con el hecho de que Tomoyo es una excelente modista, los diseños de las cartas también son surreales, tomando influencia de hadas, animales, creaturas y elementos. Hay que aclarar que el creador de las cartas es un brujo que utiliza tanto magia occidental como oriental (otro modo ingenioso de justificar las formas de las mismas). Las risas tampoco faltan por ejemplo donde quiera que hay problemas, su hermano está presente, él es la definición de versatilidad, siempre con un empleo diferente a la mano. Está serie es ampliamente recomendada por nuestro sitio, lo que es más ¡los retamos a que no se enamoren de la serie!

Mil y un trajes de Sakura.

¡Regresen a la forma humilde que merecen!

Deja una respuesta

deja un comentario
Tu nombre aqui