En el año 2012 J. K. Rowling con ayuda de Sony abrió la página llamada Pottermore, donde la autora se propuso  ampliar más su universo de libros y personajes, al principio la página permitía explorar cada capítulo de la serie recolectando objetos y pasando por diversos minijuegos, entre ellos la selección de tu varita, o ser asignado a una de las cuatro casas (por cierto cada año se llevaba a cabo la competencia por la copa de la casa). Pero el mayor encanto de la página no consistía en lo anterior, sino en que a través del sitio uno podía acceder a historias escritas por la autora, algunas de estas eran los antecedentes de personajes y en otras ocasiones explicaban la manera de funcionar del mundo mágico.

Entre estos artículos se encuentra uno muy interesante referente a la historia del Expreso de Hogwarts:

Por mucho tiempo los estudiantes de Hogwarts llegaban por diferentes medios de transporte a la escuela de magia y hechicería, evidentemente no todos ellos eran discretos o prácticos: los que llegaban en escobas tenían dificultades para cargar sus mascotas y baúles, otros utilizaban carrozas encantadas, criaturas mágicas e incluso había quienes llegaban por medio de hechizos de aparición, lo cual resultaba en consecuencias desastrosas ya que Hogwarts siempre ha estado protegida por hechizos anti apariciones.

Hasta la promulgación del Estatuto Internacional del Secreto impuesto en 1692 (que básicamente buscaba ocultar la magia de los muggles debido a la caza de brujas de antaño) los padres tenían la responsabilidad de llevar a sus hijos al colegio por cualquier medio, lo cual causaba muchos avistamientos de brujas volando hacia el norte de Gran Bretaña.. Con la imposición del estatuto se comenzó a buscar un método discreto para transportar a ciento de niños magos provenientes de toda Bretaña.

 

Por algún tiempo se decidió colocar trasladores en diferentes puntos de Bretaña, pero la simple logística de esto presentó problemas. Cada año una tercera parte de los alumnos no lograba llegar al lugar establecido a tiempo, o eran incapaces de distinguir el traslador (Hay que tener en cuenta que un traslador puede verse como cualquier objeto). Además los trasladores pueden llegar a causar malestar, por lo cual la enfermería de Hogwarts se atascaba los primeros días de cada ciclo escolar.

Harry Potter, las familias Weasley y Diggory buscando su traslador para el Mundial de Quidditch.

Después del fracaso de los trasladores, por un rato se reinstauraron los antiguos medios de transporte, hasta que el Ministro de Magia Ottaline Gambol, quien era un aficionado de la tecnología Muggle vio el gran potencial que tenían los trenes. El origen del Expreso de Hogwarts nunca ha sido demostrado, pero existen algunos expedientes secretos en el Ministerio de Magia que detallan una operación masiva que incluía 167 encantamientos de memoria y el más grande encantamiento de camuflaje hecho en masa registrado en Bretaña.

La mañana después de estos presuntos crímenes los habitantes de Hogsmeade se vieron sorprendidos por una brillante máquina color escarlata y por el hecho de que no sabían que había una estación de tren, posteriormente el expreso sufrió modificaciones mágicas para su uso. Muchas familias “sangre pura” se escandalizaron con la idea de que sus hijos utilizaran un transporte Muggle, pero el Ministerio de magia decretó que los alumnos no podrían ir a la escuela si no llegaban en tren, lo cual puso fin al asunto.

¿Qué les pareció la historia de este simbólico transporte? ¿Qué método de transporte les gustaría utilizar para llegar a Hogwarts?

Si les dio curiosidad leer las más historias pueden ingresar a la página de Pottermore.

Recuerden “Draco Dormiens Nunquam Titillandus”

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