Buenas tardes terrícolas, en mi largo trayecto adentrándome en esa galaxia muy muy lejana, siempre me pareció que había un personaje que era sobreestimado por todo el mundo, y que lo único atractivo de él era su armadura, eso pensaba hasta que en junio de este año Marvel puso en circulación una tira escrita por Charles Soule y dibujada por Giuseppe Camuncoli y Cam Smith… Darth Vader, Señor Oscuro del Sith.

Darth Vader despertando de su cirugía.

La historia comienza al final del Episodio III, con Darth Vader despertando de su dura y dolorosa operación en Coruscant, y hace énfasis en la reacción de Vader al escuchar sobre la muerte de Padme; su dolor, su odio lo llevan a intentar asesinar a su maestro Darth Sidious, quien tras recuperarse de la sorpresa se defiende y termina castigando a Vader con electricidad de la Fuerza. Tras terminar con el castigo, Sidious lleva a Vader a ver como el chagriano Mas Amedda (el alien azul con cuernos que ayudaba a Palpatine) da un discurso sobre la opresión de los Jedi y la nueva Libertad que dará el imperio, con el mango de un sable láser en su mano (¡Y no cualquier sable! ¡El de El Gran Maestro Yoda!), al terminar su emotivo discurso, Ameda toma el sable, y lo arroja a un horno donde hay más, al encenderlo, ocurre una explosión, que deja atónitos a los presentes.

Izquierda: Darth Vader trás aniquilar a los ladrones.                              Derecha Mas Amedda con el sable de Yoda en la mano.

Mientras tanto Sidious le cuenta a Vader como es que los Sith obtienen sus cristales rojos; el secreto para ello es robar un arma Jedi y corromper su cristal Kyber. Más adelante Sidious y Vader viajan a un planeta del Anillo Medio, donde Sidious ordena a Vader conseguir su sable de luz, una vez dicho esto, Sidious sube a su nave y deja a Vader a su suerte, tras decirle que él había subido una nave extra en el crucero, pero que fue robada. Tras vagar por el desierto, Vader encuentra a los ladrones y tras una ardua batalla (sí, es poderoso, pero no tiene su sable de luz), termina con ellos.

Darth Vader peleando contra Stormtroopers.

El problema real es que al haber sido eliminados la mayoría de los Jedi, Vader no tenía idea de donde conseguir un cristal, por lo que se ve forzado a ir a la base Jedi Hogar Brillante. Para su fortuna… o desgracia, la base se encontraba llena de los recién nombrados Stormtrooper quienes se encontraban inventariado los artefactos Jedi del lugar, y como es de esperarse, Vader, decidió arremeter contra sus propios hombres; una vez que lidió con ellos, utilizó la base de datos del lugar  buscando a algún Jedi que hubiera tomado el juramento de Barash (un juramento que prohibía la interacción con la orden Jedi), encontrando al Maestro Jedi Kirak Infil’a que se encontraba en la Luna del planeta Al’doleem.

Maestro Jedi Kirak Infil’a.

Al llegar Vader a la luna, Infil’a siente a Vader y ordena al droide Arex activar las defensas de la montaña Passvaal (que es un lugar sagrado para la Orden Jedi), tras sobrevivir a un masivo flujo de agua y una pelea con aves gigantes Vader llega a la cima donde es confrontado por el Maestro Jedi y su droide, el droide es despachado rápidamente, pero el Jedi logra derrotar a Vader e incluso utilizando la fuerza lo arroja por la montaña dándolo por muerto, un error que pagaría más adelante. El Maestro Infil’a decidió regresar a la galaxia para terminar con el maestro Sith de Vader, por lo que se aventuró a ciudad Am’balaar donde dejó su nave años atrás.

Kirak Infil’a vs Darth Vader.

Tras reparar sus extremidades con piezas del droide Arex, Vader fue en búsqueda del Maestro Infil’a; tras cruzar sables una segunda ocasión Vader se dio cuenta que el Maestro Jedi era superior a él en combate, por lo que decidió cambiar sus tácticas y utilizar civiles como distracción, logrando derrotar al Jedi, robar su sable de luz y destruir la presa de la ciudad en el proceso aniquilando a todos los civiles.

Ciudad Am’balaar siendo destruida por la ruptura de la presa.

Al regresar a su nave, Vader es llevado al planeta Mustafar por órdenes de Darth Sidious, ya que Mustafar tiene en su núcleo un nexo con el lado oscuro. Un mensaje de Sidious le informa a Vader que con su ira y su dolor debe hacer sangrar al cristal (¡los cristales están vivos y son poderosos con el lado luminoso!). Al ser atacado por el lado oscuro el cristal implanta una serie de visiones en la mente de Vader, donde le muestra lo que puede pasar si decidiera regresar a la luz (incluyendo la muerte de Sidious y su renovada amistad con Obi-Wan), Vader se rehúsa y continúa con el proceso, corrompiendo al Cristal. Con su objetivo alcanzado Vader decide regresar al lado de su maestro a Coruscant. Y así termina el primer arco de esta serie de cómics, el siguiente promete ser una búsqueda de sobrevivientes de la Orden Jedi, continuando así con la gran purga Jedi.

Parte de la visión inducida por el Cristal Kyber. En ella se muestra a un Anakin arrepentido frente a Obi-Wan.

Está historia me fascinó; refresca al personaje y le da nueva vida, incluso nos da un mayor entendimiento de su alma (existe un contraste muy marcado entre este Vader y el Vader de la serie de comics del 2015), algo que no había visto desde la novela de la Ascensión de Darth Vader, una novela de James Luceno de 12 años; y el arte no se queda atrás, el manejo de las sombras te hace sentir la oscuridad que pesa sobre la galaxia, además de inyectarnos con la luz de la esperanza necesaria cuando es oportuno. El número 7 sale el primero de Noviembre, no dejen de leerlo.

Darth Vader con su nuevo sable de luz.

¡Que La Fuerza los acompañe!

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