El Domingo 4 de Febrero para muchos fue un día importante, para los fanáticos del futbol americano tuvieron el gozo de ver a los Patriotas perder el superbowl, para mí fue pasar la boda de mi prima enfermo (no quiero decir qué me haya enfermado por no ver el supervowl pero seguro fue un factor importante) y para un grupo pequeño en el mundo se trató del momento en que la saga de Cloverfield dio a conocer de forma sorpresiva el lanzamiento casi inmediato de su tercera entrega, la The Cloverfield Paradox. A diferencia de las entregas anteriores esta fue liberada en formato digital exclusivo para Netflix (hasta que los piratas hagan lo suyo para que sea de dominio público) y esto fue algo aún más sorpresivo ya que eliminó el tiempo que pasa un fan o curioso esperando a saber que esperar de la película.

Primero que nada demos un breve repaso a la saga de “Cloverfield” la cual comenzó hace escasos diez años con campañas innovadoras por tratarse de algo “nuevo” en ese momento. Videos en youtube que no mencionaban la película sino que mostraban como sucedía un accidente en una plataforma petrolera a mitad del mar, la creación de sitios de internet de compañías falsas que podrían o no haber desatado los eventos de la película y al final una primera entrega que se hacía en un formato de video grabado con celular, lo que terminó en una película muy llamativa, con alguna personas que terminaron vomitando por el mareo pero sobretodo con el inicio de una saga que tendría a muchos buscando la verdadera explicación de los eventos de la película. Todo esto haciéndonos creer que J. J. Abrams lo había logrado crear un monstruo que podría significar en occidente lo mismo que Godzilla para Japón, un monstruo imperecedero que siempre está presente (Y así habría sido sino fuera por el tiempo tan largo entre entrega y entrega).

Casi ocho años habían pasado, noticias de inicio de grabación, cambios en el guion y cancelación se habían escuchado en diferentes momentos, pero al final teníamos el aviso de que “10 Cloverfield Lane” estaba en camino y lo que se veía en los trailers prometía dejarnos en la misma incógnita que la película anterior y de hecho cumplió. Una película fuera del formato de ser un “video grabado por un celular” pero si con todo el misterio de no saber qué está pasando y mantenernos al borde de la butaca con acción y suspenso durante casi toda su duración y al final eventos que no nos permiten entender que sucede en el mundo antes, durante y después de la película.

Solo dos años han pasado y apareció The Cloverfield Paradox, una película que desde su anunció hasta el momento en que está disponible para verla (una hora) te genera la duda de si por fin serán respondidas las preguntas y temo decir que… casi

De aquí en adelante temo que debo dar la muy frecuente alerta de spoilers así que si quieren verla y sorprenderse (o no) es momento de dejar de leer.

La película nos lleva al año 2028 momento en que el mundo se encuentra en medio de una crisis energética, al borde de la guerra por recursos energéticos y sin mayor explicación de si los esfuerzos millennnial hipster de usar energía verde en todo surtieron efecto, pero existe una última solución que podría salvarnos, el lograr que un acelerador de partículas nos provea de energía ilimitada. Pero por el riesgo que representa ponerlo en marcha los experimentos e intentos deben desarrollarse en el espacio en una estación espacial y ahí es donde nuestra aventura toma lugar. Nuestra protagonista resulta ser la astronauta Ava Hamilston que se une a la misión espacial y que nos enseña cómo después de decenas de pruebas y casi dos años de vivir en el espacio aún no estamos cerca de salvar el mundo, la tensión entre los miembros de la tripulación va en aumento ya que todos son de distintos países y el sufrimiento de sus países es claramente desigual. Un nuevo intento toma lugar y parece que casi lo logran, funciona por unos segundos pero la estación recibe un gran impacto y logra que los tripulantes queden solos en el espacio, esto porque o volaron la Tierra o ellos se movieron por el universo o bueno quien sabe cuántas posibilidades hay pero están solos, al menos hasta que comienzan los eventos “supernaturales” como un partido de futbolito que nadie más que los espectadores vemos o las extrañas voces que escucha uno de los tripulantes y esto se vuelve más extraño solo hasta el momento en que aparece una nueva cosmonauta dentro de las paredes de la estación y que después de ser salvada por los miembros de la tripulación les comunica que ella siempre ha estado en esa tripulación.

La cantidad de dudas sobre que está sucediendo se vuelve enorme y más conforme vemos que el esposo de Ava recorre alguna ciudad llena de destrucción mostrando que el último intento por salvar al mundo puede haberlo puesto en peligro mucho más allá de una crisis energética y una tercera guerra mundial (no es que estos no sean eventos desastrosos pero parece ser que no tienen comparación).

En la estación espacial encontramos que los eventos se vuelven cada vez más extraños, gusanos que desaparecen, brazos extirpados que tienen vida propia, todo esto para que por fin podamos descubrir que se trata de un viaje interdimensional, nuestros héroes han sido enviados a una realidad alterna por el acelerador de partículas y ahora la estación se encuentra en tan malas condiciones que parece querer matarlos. Es aquí que los astronautas de ambas estaciones (aquellos de nuestra Tierra y la extraña visitante) se unen para determinar cómo hacer que el acelerador funcione y cómo lograr que nuestros héroes vuelvan a su hogar.

Para evitar quemar todas las escenas de acción me saltaré al final, solo dos de los astronautas logran sobrevivir y ambos mundos tienen la información para resolver la crisis energética, de hecho nuestro mundo tiene por fin la fuente de energía que necesita puesto que los astronautas lograron regresar a nuestra dimensión, el centro de control organiza el regreso de nuestros héroes y vemos como llegaran finalmente a la Tierra , lamentablemente su zona de aterrizaje parece estar en una zona infestada de esos monstruos… y en la escena final entendemos  que el monstruo de la primera película (o un simil) está listo para recibirlos.

Cientos de dudas surgen de esta película, montones de eventos que nadie entiende, que nadie explica y sobretodo que puede que a nadie le interesen, esta película lamentablemente parece haber sido hecha con prisa y con el afán de dar una respuesta rápida a una solicitud que nadie hizo.

Esta entrega aunque con algo de acción y mucho más suspenso no consigue darnos una historia coherente y que nos permita empatizar con el sentimiento de frustración de los protagonistas sino que nos da una historia hechiza, que aunque está hecha para dejarnos con dudas exagera ya que temo decir ningún mortal común sabe cómo un acelerador de partículas podría ser la solución a la crisis energética, ningún mortal común sabe cómo una concentración de energía tan grande puede lograr cruzar la frontera entre dimensiones (y decir romper la tela del espacio tiempo no es suficiente), nadie sabe porque un brazo podría tener vida propia y como un hombre podría vivir con cientos de lombrices y un giroscopio en su estómago. Temo decir que “The Cloverfield Paradox” exagera al subestimar la necesidad de un poco de lógica para que una película de monstruos y ciencia ficción tenga éxito. Para mi es una muy mala película y no la recomiendo, si quieren perder unas horas de su vida es la película perfecta.

Para Mad Men in a Box esta película merece 1/5 y eso solo porque no gastamos en el cine para verla (¡gracias, no gracias Netflix!)

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